martes, 16 de octubre de 2012

Ficzone en Granada

Este pasado fin de semana tuvo lugar Ficzone en Granada, y tanto Juan Pedro Arroyo como yo estábamos invitados al Callejón de los artistas, un espacio gratuito para enseñar y vender nuestras ilustraciones, animaciones, o lo que se nos ocurriera (¡gracias a Javier Jiménez, que fue quien me informó de todo y me echó un cable en todo momento!).




A la izquierda, el espacio de Juanpe; a la derecha, el mío y, en el centro, nuestro proyecto en común, La última montaña, ¡que proyectamos para el público por primera vez!

Vendí postales y marcapáginas de mis ilustraciones, aparte de mostrar otras tantas en la pared de atrás y proyectar mi Show Reel. Además, el domingo, como era día temático de la genial serie "Hora de Aventuras", hice bocetos de los personajes sobre la marcha.

Mi puesto con postales, marcapáginas y, pegada delante de la mesa, ¡la carta de presentación que me hizo JP!



A cambio de la que le hice yo para su puesto :B





¡Y aquí los bocetos de hora de Aventuras! Falta uno de Lady Arcoiris, de B-MO, la princesa Bultos y otro del padre de Marceline. El último ahora tiene el honor de vivir con Beatriz Iglesias, que también tenía un puesto en el callejón de los artistas.

En la zona de La última montaña vendimos postales, marcapáginas, unos broches de la cabeza de Sierra que me tiré dos días recortando y pegando con paciencia junto a mi madre (¿POR QUÉ no los compró casi nadie, si eran monísimos? MALDITA SEA D: <) y  un pack completo de la última montaña (que incluía DVD con el cortometraje, un broche, cuatro postales y un póster, todo imetido en una cajita con la forma de la cabeza de Wrüm que se curró Juanpe, y que podéis ver en la foto de abajo a la izquierda)




Gracias a todo el mundo que se pasó y nos hizo una visita, nos dieron un rato de conversación o nos compraron algo, y gracias a JP, por sacar todas y cada una de las fotos que he usado, porque yo soy lerders y nunca saco fotos de nada. Yeah! :D


1 comentario:

Ana García dijo...

Madre mía, ¡dejad ya de molar tanto, jolín!